Técnica: Pintura
Año: 2026
Había una vez (acrílico sobre tela, 80x120 cm, 2024) presenta una figura desnuda y frágil, en actitud contemplativa, sobre un fondo terroso y atemporal. De su cabeza emerge una corriente orgánica, ondulante y policromática que se expande como un flujo de pensamiento, sueño, memoria o tiempo. La paleta combina tierras cálidas en el fondo con gamas frías y verdes en las formas, generando contraste entre lo terrenal y lo onírico. La obra plantea la tensión entre la fragilidad del ser y la potencia de lo intangible, explorando la relación entre lo físico y lo mental, lo real y lo simbólico.