Técnica: Pintura
Año: 2026
MaMA sitúa el cuerpo femenino como territorio de origen, memoria y transmisión. La porcelana, resistente y vulnerable, encarna una herencia que nunca llega intacta: conserva grietas, huellas y aprendizajes. La figura materna, elevada a una dimensión casi sagrada, nutre, protege y transmite, pero también reclama el derecho a cuidarse a sí misma. La obra propone así una nueva forma de heredar: hacer del autocuidado y la prevención una práctica de conciencia, autonomía y preservación de la vida.