Técnica: Pintura
Año: 2026
Esta obra habla de la resiliencia, de la capacidad de la mujer para atravesar momentos de fragilidad y volver a florecer. El cuerpo femenino, representado entre flores y transparencias de color, se convierte en símbolo de vida, fortaleza y transformación.Las mamas aparecen no solo como parte de la identidad y la feminidad, sino también como un territorio que merece cuidado, atención y conciencia. La obra invita a detenerse, reconocerse y escuchar el propio cuerpo, entendiendo que el cuidado y la prevención también son formas de amor hacia una misma.Una invitación a cuidarnos, a reconocernos y a florecer nuevamente.