Técnica: Arte textil
Año: 2026
En esta obra, la mano sostiene el pecho y, al tocarlo, lo reconoce. Hay firmeza en el gesto, pero también cuidado: una intimidad atenta, una pausa para escuchar lo que el cuerpo dice en silencio y advertir a tiempo aquello que cambia. Con el bordado sigo las líneas naturales de las manos y la textura real del pezón y la areola; hilo la anatomía tal como es, sin filtros ni tabúes, para devolverle presencia y verdad. El bastidor circular contiene la escena y concentra la mirada: abre un espacio para detenernos y volver al territorio del propio cuerpo. Elegí el bordado por su memoria de cuidado, hogar y paciencia. Puntada a puntada, el examen médico deja de ser solo un procedimiento y se vuelve un ritual íntimo de preservación: una forma de respeto, de escucha y de amor por la vida. La posición de “prepararse para amamantar” forma parte del legado de alimentar no solo la vida sino los símbolos de lo cotidiano en las nuevas generaciones.