Técnica: Pintura/arte textil
Año: 2026
Esta obra propone pensar el cuerpo como territorio íntimo. La figura humana aparece integrada a un entramado de flores, ramas, hilos y formas orgánicas que funcionan como una cartografía simbólica de aquello que sucede en nuestro interior. Los hilos trazan recorridos, conexiones y vínculos, mientras que las formas circulares evocan puntos de atención dentro de ese mapa corporal. La elección de una paleta intensa de violetas, magentas, turquesas y ocres contrasta con la tonalidad de la piel y genera un universo entre lo natural y lo simbólico. Desde esta perspectiva, “Cartografía de un cuerpo” invita a detenerse frente al propio cuerpo, reconocerlo como territorio de vida y comprender que conocerlo también es una forma de cuidado y prevención.