Técnica: Collage
Año: 2026
Cicatrices de luz parte de un gesto que Paula Cupeiro conoce bien: tomar lo roto y volver a construir con ello. Espejos fragmentados ensamblados con cola vinílica y Enduído plástico mezclado con acrílico rosa conforman una superficie de 30 x 20 cm, donde la rotura no se oculta sino que se convierte en materia y en forma. En el centro de la obra se observan dos circunferencias representativas de las mamas, haciendo alusión a la importancia de la salud tanto como de la estética. La obra dialoga directamente con la experiencia del cáncer de mama que vivió la artista. El espejo roto no refleja una imagen única ni completa: la fragmenta y la multiplica. Quien mira se encuentra a sí mismo en pedazos que, sin embargo, sostienen una unidad nueva. Esa es la lógica de la cicatriz: no borra lo que ocurrió, sino que lo integra como parte de lo que se es. El color aplicado sobre la fractura introduce la luz: lo que fue herida se vuelve resplandor. Cicatrices de luz propone que sanar no es volver a ser lo que se era, sino aprender a ver de otra manera lo que quedó.